Hoy, luna llena color sangre, por favor necesito agrietar, perforar, romper y abrir hasta el fondo esta máquina que no para.
Tengo un gato adentro, es la única explicación posible, tiene mucho colores y juega con la gran máquina constantemente.
Desenrolla, estira y todo encaja, todo es claro como esos ojos verdes con más transparencia y autenticidad que he encontrado últimamente.
Segundos después, la enrreda otra vez, tuerce, triza, disloca; nacen y explotan ideas, pasiones y sueños.
Todo
se me desvanece por dentro
Nada me pertenece
y
no pertenezco a nada ni a nadie.
O atropello a este gato o le doy de comer y beber todos los días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario