domingo, 3 de noviembre de 2013

HAMBRE




Hasta que un día fue natural y fácil huir de ti y todos tus fantasmas. Lo difícil fue volver a encontrarme. Estaba a años luz de mi misma, perdida en el Océano Atlántico.

-¿Dónde chucha estoy?-. Decidí hacer de mi existencia una cosa relativa, siempre he preferido inventarme suicidios cuando sé que los astros no se alinean a mi favor. No opongo resistencia y me dejo llevar hasta tocar fondo, escondida del mundo con un vómito incipiente, espero. 

Del vómito nace la vida, hay que perder para encontrar.

Ahora que ya existo, salto, bailo y grito, soporto con entereza la ingratitud de la gente y no espero nada de nadie. Sinceramente quiero comerme el mundo, aunque esté bastante podrido, sé que mi estómago podrá soportarlo. Hoy comí chocolate, narajas y queso, sonaba "The Ocean" de Led Zeppelin y mi vieja cantaba muy mal.

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